miércoles, 29 de febrero de 2012

Cápitulo 11

Una vez en el avión mi ''amigo'' de la terminal se sienta justo a mi lado,parece que las cosas van a cambiar por una parte me agrada esa sensación,por otra siento nostalgia por tantas cosas.

Encojo las piernas para que pueda pasar,en sus manos trae dos vasos de plástico con el logo de mi cafetería favorita de la ciudad.Se sienta y extiende su mano para ofrecerme uno de ellos,lo cojo y le doy las gracias.
-Por cierto me llamo Nate, extiende la mano que tiene libre.
-Emma,sonrío y le devuelvo el gesto.
-¿Por que París? me pregunta.
-Por que mi madre cuando se casó siempre quiso vivir allí.
-¿No lo hizo?.
-Que va mi padre siempre tuvo pánico a los aviones,me río.
-Sonríe,y quieres cumplir el sueño de tu madre para que se sienta orgullosa de ti seguro que así tiene una excusa para viajar.
-Un escalofrío incomodo recorre mi cuerpo y él se da cuenta,prefiero agachar la mirada y no responder a eso ,le doy un sorbo al café y me quedo en silencio.
-E dicho hecho mal en decir eso.
-Dadas la circunstancias has metido la pata,pero no te culpo no sabes nada de mi vida.
-Lo siento,tienes razón no debería haber dicho nada si saber.
-No te preocupes,de verdad no es nada pero es cierto que no sabes nada de mí.
-Agacha la cabeza decepcionado.
-No lo e dicho con mala intención si no todo lo contrario,es agradable saber que conozco a alguien en mi nueva vida,sonrío y le cojo del antebrazo.
-Me devuelve la sonrisa,de acuerdo, ¿Que te parece si empleamos el tiempo que estemos encerrados en esta lata con alas para conocemos mejor? levanta el vaso con intención de brindar.
-No me paro a pensar en ello y acepto a continuación le sigo el brindis.
El capitán da lo buenos días a todos los pasajeros en cuatro idiomas diferentes y las azafatas dan todas las ordenes, el avión despega junto con mi nueva vida y no pienso arrepentirme de ello.